SDDR vs SPG

SDDR vs SPG

 

Rafa Pacheco  (Infografía Héctor Pérez) | 5 mar 2020

 

¿Has oído hablar del SDDR, Sistema de Depósito, Devolución y Retorno?

Probablemente. Es el sistema por el cual pagas un depósito por los envases de algunas bebidas de menos de 3 litros, que luego recuperas en forma de ticket-descuento si los devuelves en buen estado en la maquinita del súper.

 

¿Has oído hablar del SPG, Sistema Público de Gestión de residuos?

Probablemente no. Es el sistema que haría que todas las empresas pagasen tasas al Estado por el coste íntegro de recogida y tratamiento de los residuos generados por sus productos. Y que establecería el deber ciudadano de separar por contenedores el 100% de los residuos.

 

¿Qué sistema es mejor? ¿Cuál beneficia más al medio ambiente? ¿Cuál es mejor para los consumidores? ¿Cuál supone un mayor cambio? Veámoslo:

 

Como explica la infografía:

El SDDR, Sistema de Depósito, Devolución y Retorno:

  1. Admite menos del 1,5% de los residuos. Tan sólo algunas latas y botellas de bebidas de menos de 3 litros.
  2. Sería gestionado por los comercios que vendan esas bebidas, con el perjuicio que ello supone para el pequeño comercio.
  3. Sería financiado por los consumidores, que pasarían a pagar dos sobreprecios, uno en forma de depósito, que recuperarían al devolver en buen estado el envase, y otro que iría a financiar los costes del sistema, que perderían siempre.
  4. Obligaría a reciclar solamente a aquellos que no puedan permitirse perder el depósito, es decir, a las clases medias y bajas. Y libraría, por tanto, de su deber de reciclar a las clases altas. Además, al poner un depósito sólo al 1,5% de los residuos, transmitiría la idea de que el 98,5% restante no hace falta reciclarlo, o lo que es lo mismo, acabaría con la idea de que reciclar es un deber.
  5. Implicaría crear todo un nuevo sistema de transporte para recoger envases sin aplastar de los comercios, en horario comercial, para llevarlos a las plantas de conteo. Es decir, pondría miles y miles de camiones a contaminar transportando básicamente aire y generando atascos en las horas puntas.
  6. Iría en contra de la Reducción, la primera R y la más importante. Le diría a la gente que ‘no pasa nada’ por consumir envases de plástico de usar y tirar una y otra vez, siempre y cuando se devuelvan a la maquinita. De hecho, en Alemania, el SDDR disparó el porcentaje de envases desechables.
  7. Mantendría los SIGs actuales (Ecoembes, Ecovidrio, Sigre, etc.) intactos, gestionando todos los envases que no admite el SDDR. Vamos, que parezca que todo cambia para que realmente nada cambie.
  8. La multinacional que vende las máquinas de retorno, Tomra, ganaría cientos de millones gracias a la imposición de este sistema, ya que todas las grandes superficies se las comprarían.

El SPG, Sistema Público de Gestión de residuos:

  1. Abarca el 100% de los residuos.
  2. Sería gestionado por el Estado, con funcionarios/as velando por el interés general.
  3. Sería financiado por las empresas, que pasarían a pagar tasas por el coste real total de recogida y tratamiento de los residuos que generen sus productos.
  4. Haría que todo el mundo tuviera que separar para reciclar todos sus residuos. No sólo los concienciados, no sólo los que no puedan permitirse perder un depósito. Todos. Clase alta incluida.
  5. No necesitaría ningún nuevo sistema de transporte. Los camiones de basura actuales recogerían todo por la noche sin generar atascos y aplastando bien los residuos para no tener que hacer tantos viajes.
  6. Todo el sistema está enfocado a la Reducción. Las empresas dejarían de usar materiales contaminantes y de sobre envasar para no tener que hacer frente a las altas tasas. Los ciudadanos tratarían de reducir sus residuos para no gastar en las bolsas homologadas.
  7. Los SIGs actuales (Ecoembes, Ecovidrio, Sigre, etc.) cerrarían, pues pasaría a ser un ente público el encargado de la gestión de los residuos.
  8. Ninguna empresa sacaría tajada. Sólo el medio ambiente.

 

 

Y te preguntarás, ¿por qué he oído hablar del SDDR y no del SPG? La respuesta es fácil. Y se deduce del punto 8: Si se impone el SDDR, la multinacional que vende las máquinas de retorno ganaría cientos de millones, por lo que hace lobby para conseguirlo: haciendo vídeos virales, llevando de viaje a políticos, financiando pequeñas ONGs, o grandes como Amigos de la Tierra o, incluso, creando ONGs nuevas como Retorna, Movimiento83, Rezero, Reloop, Recircula, etc. ¿Y el SPG? Bueno, si se impone ninguna empresa saca tajada, así que nadie gasta dinero en promocionarlo. Sólo algunos activistas tratamos de contarlo, como podemos, y ahora tú también puedes hacerlo. ¡Difunde!